domingo, 1 de noviembre de 2015

Ironías


Sus pupilas clavadas en los mías, el escalofrío que me recorría todo el cuerpo cuando me atravesaba con esos grandes ojos fijos... La mezcla del frío de madrugada y el asfixiante calor que desprendía su cuerpo; las caricias también, y su deseo que acrecentaba al mio día a día.

El aroma de una flor en sus manos y una ilusión por pétalo guardado entre las páginas de viejos libros; mensajes de amor y vergüenza que se ocultaban entre el vaho y la lluvia; la simple e infinita ternura de unos dedos entrelazados, de unas buenas noches...
Un "te quiero" susurrado tan, pero tan bajito que solo podría escucharse entre la intimidad de unas sábanas deshechas y un abrazo que recompone hasta al corazón más derrotado.

Quizás... quizás lo imaginé, ya sabes que a veces invento recuerdos. Pero no todo fue una mentira, aunque los papeles hayan cambiado recuerdo como me buscaba, como ansiaba todo eso en mí, como quería más y más... y yo, yo no supe dárselo.

Lento e inexorable

- Has vuelto...
- Sabes que nunca  me voy del todo.
- Lo sé, pero me has entendido... llevabas un tiempo dormida.
- ¿Eso es bueno no?
- Sí, por eso me aterra que vuelvas.
- Y entonces... ¿Por qué me estás abrazando?
- Porque al fin y al cabo eres parte de mi, de este vacío .
- Te encuentro torpe...
- No me digas eso  por favor, hacía años que no te veía que no agarraba la pluma, es normal que ya esté oxidada y sea terriblemente mala en todo esto.
- Bueno, podemos volver a la práctica, yo siempre estoy dispuesta.
- No sé si eres lo que realmente quiero y necesito.
- Entonces sería mejor que me soltases ¿no crees? que me olvides y empieces a ser feliz de verdad y no esta absurda patraña que te has estado montando desde hace varios años; ESPABILA y empieza a coger las riendas de tu vida de una maldita vez, yo no soy la causa de tu desgracia soy la consecuencia.
- Lo sé lo sé, no te vayas tú también... ¿qué haría yo así, tal y como esta todo, con este maldito caos y sin ti?
- Supongo que cuando yo no aparezca significará que ese caos no existe... quién sabe, puede que aparezca otro en mi lugar.
- Son muchos años para que llegue otro, te quiero a ti, ¿no te das cuenta de que eres parte de mi?
- Jajajajaja
- ¿De qué mierda te ríes?
- De lo estúpida, absurda y vacía  que estás; pensaba que, con los años, habrías mejorado al menos en perspicacia, pero sigues igual de inocente, sigues... sin entender nada.
- ¿Estás enfadada por todo este tiempo?
- No, es mi rol y siempre lo he tenido claro, yo voy y vuelvo, estaré cuando todo el caos aparezca, cuando estés asustada y necesites hablar con alguien que realmente te entienda...
- Muchas noches he hablado contigo...
- ¿Y de qué sirve si no has vuelto?
- Para engañarme y volverme torpe, tú misma lo has dicho antes... Dime, ¿estoy loca?
- Sabes que no puedo contestar a eso.
- Lo sé, pero me lo pregunto a menudo...
- Bueno pues cuéntame, cuéntame de que trata este nuevo caos, llora cuanto quieras y tranquilízate, creo que me quedaré una temporada...


jueves, 17 de mayo de 2012

La adrenalina del exceso

Todas las mañanas me levanto pensando en dejar cualquier vicio... Cada noche me acuesto con todos ellos.

Inhalando caladas de descaro, de decepción, de nostalgia.
Fumándote lentamente, sabiendo que no quedaran mas que colillas.
Cenizas que confundiremos entre los pliegues del viento, del recuerdo de tus sábanas... y de las mias.

Nunca es tarde, decías, nunca es tarde dijeron, sabiendo que moriríamos con cada calada...

En noches de luna llena lidiaban nuestros cuerpos desnudos, batallas de sudor y gritos de placer. 
¿Quien ganó la guerra?
Quien... preguntabas con cada amanecer.
Ambos perdimos, y aun hoy, seguimos indagando por saber si aquellos gritos podrían susurrarnos deshonra o quizás esperanza.

Todas las mañanas me levanto pensando en dejar cualquier vicio... Cada noche me acuesto con todos ellos.

Tu te embriagabas con el olor del encuentro, yo, me emborrachaba en la profundidad de tus miradas; buscándote, buscándome.
En cada uno de los rincones mas desiertos, de los bares mas oscuros, pedías un Gin tonic para desinfectar nuestro dolor, yo escogía ginebra, anestesiando así la razón.
Me bebías lentamente delirando por los dos.

Y volvíamos a luchar por desprendernos de nuestras ropas, borrachos de deseo. Desconcertando al sueño, que nunca llegaba, que nunca llegó.
Y preguntabas de nuevo... Quien?
¿Recuerdas? Recuerdas como musitaba la resaca implorando clemencia, porque ninguno ganó.
Ninguno.

Todas las mañanas me levanto pensando en dejar cualquier vicio... Cada noche me acuesto con todos ellos. 
Reiterábamos los encuentros siempre que salían las estrellas, caíamos envueltos por la pasión, drogándonos con la adrenalina que nos producía la cuenta atrás.
Chutandonos con cada orgasmo un nuevo exceso.

Y con el último amanecer, nos sepultamos en la mutua pérdida, prometiéndonos dejar los vicios, dejarnos.

Todas las mañanas me levanto pensando en dejar cualquier vicio... Cada noche me acuesto con todos ellos. 



miércoles, 7 de marzo de 2012

Instinto vacío

Sobreviví a la soledad durante mucho tiempo... demasiados años quizás.
Me acostumbré a los fríos besos y abrazos vacíos de todo sentimiento.
Hace mucho que no hago el amor, ni el me hace...
Solo cubro mis instintos mas básicos como lo haría cualquier animal
Cualquiera.

Sobrevivir en el vacío... creo que es lo más difícil que he hecho.





Otra vez ese incesante vacío.

martes, 31 de enero de 2012

Retorcido

¿Sabes? Me recuerdas a las enredaderas.


No se... al principio me gustaban mucho, es una planta que siempre me había llamado la atención y me interesaba pero luego descubrí su verdadera naturaleza, como contigo. La verdad es que me paro y no me cabe en la cabeza, no puedo imaginar como, de una forma tan natural, las enredaderas se meten por cada recoveco asfixiando sin pensar a cada ser vivo que encuentran a su paso acabando así con ellos.


No te confundas, no es una planta parásita, simplemente busca el sol y por eso acaba secando al resto, para poder crecer por si sola. Es independiente, pero pisa a todo aquel que se interpone en su camino.


Esa planta no se vale por si misma necesita siempre un soporte para poder crecer, algo de lo que agarrarse y poder mantenerse con vida. Y tu, tu eres igual. 
No sabes vivir solo, crecer solo. 

miércoles, 25 de enero de 2012

Dreams...

Pensaba que había olvidado cada amanecer pasado. Pero tu recuerdo vuelve escondido entre los pliegues de mis sábanas, en la oscura noche en la que las amantes nos abandonaban.
Ni tan si quiera recuerdo que caprichosas formas dibujabas en mis sueños, solo sé que estabas allí, en uno de ellos.


Hacia tanto que no soñaba con tu aliento... tanto que ni lo recuerdo. 
Quizás por mi constante empeño en olvidarme de todo, hasta de ti.
Por eso me extrañó tanto volver a verte, tan nítido, tan cerca y real... que me asusté y del mismo miedo desperté preguntándome por qué mi subconsciente me había traicionado de tal forma.
Por qué quería torturarme con tu macabra imagen una vez mas.

lunes, 9 de enero de 2012

No Te Salves...[.]

No Te Salves...[.]

pero si pese a todo no puedes evitarlo
y congelas el júbilo y quieres con desgana y te salvas ahora y te llenas de calma y reservas del mundo sólo un rincón tranquilo y dejas caer los párpados pesados como juicios y te secas sin labios y te duermes sin sueño y te piensas sin sangre y te juzgas sin tiempo y te quedas inmóvil al borde del camino y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

Anónimo